Descripción
Una vez que la persona ha adquirido un mínimo de preparación y estabilidad, el proyecto da un salto cualitativo: la movilidad internacional.
En esta fase, las personas participantes se trasladan a otro país de la Unión Europea (Münster, Alemania) para desarrollar una experiencia práctica en un entorno real de trabajo.
La estructura combina:
• Una fase inicial de acogida, donde se facilita la adaptación al nuevo entorno (idioma, cultura, ciudad, empresa).
• Un periodo de prácticas profesionales no remuneradas, que ocupa la mayor parte del tiempo.
• Formación complementaria semanal (idioma, competencias, etc.).
• Actividades socioculturales que favorecen la integración.
• Acompañamiento/Mentoría
Aquí, el aprendizaje pasa a ser vivencial. La persona no solo adquiere competencias profesionales, sino que desarrolla autonomía, responsabilidad y capacidad de adaptación.